Editorial¿POR QUÉ NOS ABRAZAMOS EN LA NAVIDAD?

El período navideño es mágico, tiene una carga emocional intensa, los sentimientos de solidaridad, empatía, amor, fraternidad, parecen desatarse y se respira en el ambiente un aire que invita al abrazo y a la unidad. Es como si el universo nos convocara a nutrirnos de la fuerza de la unión para que, juntos, enfrentemos el nuevo año. Eso explica que, en todas las culturas, incluso en las que sus creencias religiosas son distintas a las...
Consejo de Redacción AdP3 semanas .454 min

El período navideño es mágico, tiene una carga emocional intensa, los sentimientos de solidaridad, empatía, amor, fraternidad, parecen desatarse y se respira en el ambiente un aire que invita al abrazo y a la unidad. Es como si el universo nos convocara a nutrirnos de la fuerza de la unión para que, juntos, enfrentemos el nuevo año.

Eso explica que, en todas las culturas, incluso en las que sus creencias religiosas son distintas a las nuestras y no hay una natividad para celebrar; el abrazo y la unión también están presentes en sus celebraciones.

El Shab-e Yalda de los iraníes el 21 de diciembre, en homenaje al dios sol, Mithra, es con velitas encendidas y fogatas para esperar juntos, unidos y despiertos, el nuevo amanecer. Es una fiesta familiar y de amigos. La Hanukkah es una tradición judía que regularmente cae en diciembre para celebrar el triunfo de los macabeos cuando entraron al templo de Jerusalén. En ella, las gentes en sus casas encienden un candelabro de nueve brazos (januquiá) a lo largo de nueve días. Hay viandas exquisitas y desde luego, muchos abrazos. El Dong Zhi, en China, es la celebración del solsticio del invierno, también en diciembre. Es un evento de reuniones familiares y de amigos, de cenas compartidas, de muchos abrazos. El año que viene seremos un año mayores -dicen-, tendremos más sabiduría. En EE. UU., los afroestadounidenses celebran el 26 de diciembre su Kwanzaa. Dura seis días. Se enciende también un candelabro especial de siete brazos (Kinara). La unidad es el eje de la celebración.

La unidad es un mandato instintivo de la especie humana. Su relato trasciende las celebraciones religiosas o culturales. Todas las civilizaciones lo argumentan a través de sus historias. Fue a partir de la fábula de Esopo, en la antigua Grecia, que surgió esta frase repleta de sabiduría: “la unión hace la fuerza”. La fábula cuenta la lección de un padre anciano a sus hijos que se peleaban entre sí. Les dio un manojo de ramas e invitó a que cada uno de ellos las rompiera con fuerza. Ninguno pudo. Luego dio una rama a cada uno, y la rama solitaria si podía romperse. Los convocó a la unidad entre ellos y con ese ejemplo, lo logró.

Unidad, trabajar juntos, construir juntos, no dejarnos separar; esa es la lección de la navidad, siempre.

Consejo de Redacción AdP

Esto es un homenaje a nuestros orígenes, un homenaje a esa Aldea del Piedras que crearon nuestros mayores, un homenaje a su coraje, su dedicación, su esfuerzo, su tesón, y su condición de visionarios.

Comentarios

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *.

Esto es un homenaje a nuestros orígenes, un homenaje a esa Aldea del Piedras que crearon nuestros mayores, un homenaje a su coraje, su dedicación, su esfuerzo, su tesón, y su condición de visionarios.

AldeadePiedras, 2025 © All Rights Reserved