Junio llegó a nuestra región cargado de dos fechas que nos invitaron a detenernos por un momento y reconocer a quienes sostienen esta tierra con sus manos: el 7 de junio celebramos el Día del Campesino, y el 21, el Día del Padre. Dos fechas que en el Suroeste antioqueño no son simples efemérides del calendario, son un espejo en el que se refleja la identidad de nuestra gente.
El campesino de Jericó, de Támesis, de Puente Iglesias, no es solo quien siembra. Es el padre que madruga antes que el sol para que su familia tenga sustento. Es el hombre que conoce cada curva del terreno, que habla con la tierra en un lenguaje que heredó de sus mayores y que hoy, con herramientas nuevas, está escribiendo un capítulo distinto de esa historia.
Y en ese nuevo capítulo, el programa Proyectos Productivos de Minera de Cobre Quebradona ha tenido mucho que ver.
Desde su inicio en 2023, esta iniciativa -operada por la empresa jericoana Soluciones Agroforest– ha acompañado a productores rurales en el desarrollo de proyectos agrícolas y pecuarios que hoy muestran resultados concretos: más producción, más conocimiento técnico y mayores ingresos para las familias.
Los números hablan con la contundencia de quien trabaja duro: en tres años el programa ha acompañado a 100 familias campesinas y ha facilitado la comercialización de productos por más de $273 millones. Lo que comenzó en 2023 con 15 familias y ventas cercanas a los $11 millones, creció en 2025 hasta alcanzar 45 familias en Jericó, Támesis y el corregimiento de Puente Iglesias en Fredonia, con ventas de $163,6 millones y 675 visitas de asistencia técnica.
Detrás de esas cifras hay rostros conocidos. Hay padres de familia que encontraron en su propia finca la oportunidad de no tener que irse. Hay hombres que antes dudaban de si valía la pena seguir en el campo y que hoy tienen una unidad productiva, un proyecto con nombre propio y la certeza de que su trabajo vale.
Cada familia vinculada al programa cuenta con una unidad de negocio, infraestructura instalada y capital semilla que les permite seguir creciendo y fortaleciendo su actividad productiva. Eso no es un subsidio: es una apuesta por la dignidad del trabajo rural.
Quebradona ha entendido algo fundamental: que una minería responsable no solo genera empleo directo, sino que tiene la obligación y la capacidad de fortalecer el tejido económico y social de las comunidades donde opera. El objetivo de fondo es convertir cada proyecto productivo en una empresa familiar sostenible, capaz de generar ingresos, empleo rural y, sobre todo, fortalecer el arraigo de las familias campesinas por la tierra que cultivan.
En junio, celebramos el doble. Al campesino que alimenta la región y al padre que les enseña a sus hijos que en esta tierra hay futuro. Y celebremos también a quienes, desde la iniciativa privada, han decidido apostar por ellos no con palabras, sino con semillas, con técnica, con acompañamiento y con resultados.
Consejo de Redacción AdP
Esto es un homenaje a nuestros orígenes, un homenaje a esa Aldea del Piedras que crearon nuestros mayores, un homenaje a su coraje, su dedicación, su esfuerzo, su tesón, y su condición de visionarios.





