Soy Juan Camilo Ramírez, un apasionado por nuestra tierra, me dedico a la tostión del café. Nací en Andes, me crie en las hermosas montañas de Jericó y actualmente tengo una empresa que ofrece diferentes servicios alrededor del café en el municipio de Támesis. El Suroeste antioqueño es mi hogar, mi escuela y mi mayor lugar de inspiración.
Mi camino en este maravilloso mundo del café ha sido de constante aprendizaje. Aprendí el arte de tostar en el SENA y, con mucha dedicación, fui practicando en mi propia tostadora. Recuerdo con mucho cariño el día en que mi mamá me contó que había escuchado en la radio sobre una competencia de tostadores. Sus palabras me animaron a participar, no solo con las ansias naturales de dar lo mejor de mí, sino con el propósito claro de aprender y superarme cada día más en mi labor.
Esa misma mentalidad de superación, apertura y aprendizaje es la que me ha llevado a reflexionar sobre nuestro territorio. A lo largo de mi vida, caminando nuestra región, he entendido que la naturaleza, nuestros recursos naturales y las comunidades son profundamente diversas. Y es precisamente en esa enorme riqueza y diversidad donde radica nuestra mayor fortaleza como región.
Como caficultor y tostador, estoy plenamente convencido de que podemos coexistir. Vivimos en un mundo amplio y en un Suroeste lleno de oportunidades donde hay espacio para todos. Así como en una buena taza de café se deben mezclar diferentes notas, temperaturas y procesos para crear una bebida excepcional, en nuestro territorio hay lugar para el agro, para el café, para el emprendimiento y también para la minería y los nuevos proyectos.
La clave está en entender que estas actividades no tienen por qué excluirse. Si hacemos las cosas bien, con respeto por la naturaleza y pensando siempre en el beneficio de la gente, esta diversidad de vocaciones debe servir para generar bienestar, desarrollo y progreso para todas las familias de nuestras veredas y municipios.
Cuando nos abrimos a aprender de los demás y a convivir en armonía, nos damos cuenta de que todos aportamos al crecimiento de nuestra región. En la coexistencia pacífica y colaborativa de las distintas labores de nuestra tierra está el futuro del Suroeste antioqueño.
Por: Juan Camilo Ramírez, Caficultor y tostador de café.
Consejo de Redacción AdP
Esto es un homenaje a nuestros orígenes, un homenaje a esa Aldea del Piedras que crearon nuestros mayores, un homenaje a su coraje, su dedicación, su esfuerzo, su tesón, y su condición de visionarios.





