En Palocabildo, las historias de emprendimiento tienen un sello especial: nacen del esfuerzo, se fortalecen con el conocimiento y crecen gracias al trabajo en comunidad. Así lo demuestran las mujeres que hacen parte del programa Mujeres que Inspiran, una iniciativa impulsada por Minera de Cobre Quebradona que, a inicios de 2026, entregó dos incentivos productivos a emprendedoras del territorio, reconociendo su compromiso y perseverancia.
Más que un apoyo económico, estos incentivos representan una oportunidad para transformar ideas en negocios sostenibles. Es el caso de Michell Suárez Cano, quien junto a su mamá ha construido un emprendimiento familiar de churros y arepas. “Fue una gran ayuda porque nos va a servir mucho para seguir creciendo y fortaleciendo nuestro emprendimiento”, cuenta Michell, quien participa en el programa desde el año pasado.

Detrás de ese sueño también está la experiencia de su madre, Dora Cano, quien lleva cerca de seis años trabajando en este oficio. Para ella, el impacto es tangible: “El molino que ganamos es una facilidad muy grande, porque lo más duro de hacer arepas es moler a mano. Con esto tenemos un avance y podemos salir adelante”. Más allá de la herramienta, Dora resalta el valor del proceso formativo: “Quiero felicitar al grupo porque están aprendiendo y replicando muchas cosas que sirven para la vida”.
Y es que el programa no solo entrega incentivos, también fortalece capacidades. A través de capacitaciones en temas como finanzas, organización y emprendimiento, las participantes adquieren herramientas clave para hacer crecer sus negocios.
Así lo vive Sandra Cruz, otra de las mujeres del programa, quien ha aplicado lo aprendido en su emprendimiento de comidas rápidas. “Antes de tener estas asesorías, era desordenada con la plata. Me gastaba hasta lo del surtido. Ahora llevo mejor control de lo que vendo y lo que gasto”, explica. Para ella, entender la importancia de la contabilidad y la planificación ha sido fundamental para avanzar.

El programa Mujeres que Inspiran ha logrado consolidarse como un espacio de aprendizaje, empoderamiento y crecimiento personal. A lo largo de los años, ha acompañado a decenas de mujeres en su camino emprendedor, fortaleciendo no solo sus negocios, sino también su confianza y liderazgo en la comunidad.
En territorios como Palocabildo, donde emprender no siempre es fácil, estas iniciativas marcan la diferencia. Porque cuando una mujer fortalece su negocio, también fortalece su hogar, su entorno y su comunidad.
Hoy, los resultados hablan por sí solos: emprendimientos que crecen, mujeres más organizadas y sueños que comienzan a tomar forma.
Consejo de Redacción AdP
Esto es un homenaje a nuestros orígenes, un homenaje a esa Aldea del Piedras que crearon nuestros mayores, un homenaje a su coraje, su dedicación, su esfuerzo, su tesón, y su condición de visionarios.





