Soy una mujer jericoana criada con los valores del trabajo, la solidaridad y el respeto. Hoy, como madre y esposa, quiero compartir mi visión sobre el proyecto Quebradona, porque he vivido en carne propia cómo este ha traído oportunidades reales para mi familia y mi comunidad. Mi esposo Sergio González trabaja hoy con Quebradona. Gracias a ese trabajo estable, hoy tenemos tranquilidad. Pudimos darle educación superior a uno de nuestros hijos y vivir con más...











