“Yo le debo todo a Jericó y a su gente”, dice Mario González, con la voz firme y el corazón en la mano. Desde su restaurante Bendito Café, hoy un referente en Jericó, Mario mira hacia atrás y reconoce que su camino no ha sido fácil, pero sí profundamente transformador y gratificante. Hace algunos años, su vida era muy distinta. En Envigado, donde nació, tuvo su primer negocio y fue un fracaso rotundo. “Perdí todo”,...











