Respira profundo y tómate un momento para pensar: ¿Realmente en el lugar que trabajo soy feliz? ¿Cuándo estoy a solas me siento bien? ¿Por qué no disfruto el hecho de estar vivo? Son algunas preguntas que deberíamos hacernos; dejemos esas ideas superficiales y procuremos no identificarnos con ninguna. Concentrémonos un poco en nuestra respiración, esta es una manera en la que podremos desconectarnos un poco de este sistema social llamado vida y empezar con el...











