Entre risas y bromas, Fátima García se alista para contar su historia, una que tiene como punto de partida un accidente que puso en riesgo su vida y la de su familia, pero que sería un impulso para convertirse en bombero voluntaria en Jericó. «Cuando salí del carro, con la ropa hecha trizas, cortada y sin ver, recibí a mi hija en brazos y me senté lejos del carro que se había ido por el...
















