Con el argumento de ser realistas, los que se oponen a los sueños son muy dados a atravesarse, a poner objeciones, a impedir que la gente tenga ideas transformadoras. Es muy fácil conocerlos. “No” es la expresión que más les gusta. “Eso no se puede, eso no es así, eso no sirve, eso no me gusta. Una cosa es analizar todas las variables, reflexionar, poner sobre la balanza, y otra cosa es oponerse a cualquier...



















