Don Nolberto Moncada lleva a cuestas la tradición arriera que hace más de cincuenta años le heredó orgullosamente su padre, quien además de enseñarle este oficio le mostró todas las bondades de la tierra en la vereda La Pista, ubicada a diez minutos del casco urbano de Jericó y que hoy cuenta con un poco más de cincuenta y tres familias. Allí, en la finca El Lucero, don Nolberto recuerda con algo de nostalgia cómo...











