Muchas de las novedades que formaron la identidad y el Espíritu Jericoano se atribuyen al padre Ramón Nicolás Cadavid, y el café no fue la excepción. Reza en los archivos del Centro de Historia de Jericó que era tal el empeño del sacerdote para que Jericó se convirtiera en un centro cafetero que aprovechaba, incluso, el momento de la confesión para hablarles a los feligreses de la “semilla redentora” y de los beneficios de cultivarla....











